El Haber del Mes Llamá o mandá WhatsApp2223 50-0412

Inicio / Estafas que llegan por teléfono

Estafas que llegan por teléfono

Las que más circulan entre jubilados, contadas con sencillez. Leela con calma y, si podés, mostrásela a alguien de tu familia.

La regla de oro

  1. Si te apuran, cortá.
  2. Si te piden un código, una clave o que vayas al cajero, cortá.
  3. Llamá vos al número de siempre: el de tu banco, el de tu hijo, la línea 130 de ANSES.

El falso empleado de ANSES

Te llaman diciendo que tenés un bono, un aumento o un trámite pendiente. Para «acreditarlo» te piden que leas un código que llega por mensaje o que confirmes tu clave.

Lo que hay que saber: ANSES no pide códigos ni claves por teléfono ni por WhatsApp. Ese código sirve para entrar a tu cuenta.

El familiar que cambió de número

Llega un WhatsApp de un número desconocido con la foto de un nieto o un hijo: «Cambié de número, agendame». Al rato aparece un apuro y un pedido de transferencia.

Lo que hay que saber: antes de mandar un peso, llamá al número viejo o a otro familiar. Si es verdad, va a esperar diez minutos.

«Vaya al cajero y yo le indico»

Te dicen que hay un error en tu cuenta o un dinero para devolverte, y que lo arreglan si vas al cajero y seguís sus pasos con el teléfono en la oreja.

Lo que hay que saber: en el cajero no se recibe plata de nadie siguiendo instrucciones. Así se arma un préstamo o una transferencia a nombre tuyo.

Hombre mayor hablando por teléfono sentado en un sillón

El turno o la receta de PAMI

Te llaman para «confirmar un turno» o «actualizar la credencial» y piden datos personales y números de tarjeta.

Lo que hay que saber: ante la duda, cortá y llamá vos al lugar donde te atendés.

El préstamo preaprobado

Una voz muy amable te ofrece un crédito «solo para jubilados», con cuota baja, y te pide la clave o el código para «cargarlo».

Lo que hay que saber: después aparece una cuota descontada del recibo que no pediste. Revisá siempre los renglones de descuentos.

Cómo cortar sin sentirte mal

Muchas personas no cortan por educación. Está bien cortar. Podés decir «ahora no puedo, llamo yo» y colgar. Si es algo real, lo vas a poder resolver llamando vos al número oficial. En el último encuentro del taller lo practicamos en voz alta, porque decirlo una vez ayuda a decirlo cuando hace falta.

Si ya diste un dato

No te quedes con la vergüenza: le pasa a mucha gente, también a gente joven. Lo importante es moverse rápido.

  1. Llamá a tu banco por el número que figura detrás de la tarjeta y pedí bloquear la cuenta y la clave.
  2. Cambiá la clave de Mi ANSES desde un lugar seguro, con ayuda de alguien de confianza.
  3. Hacé la denuncia en la comisaría o en la fiscalía. Llevá el número que te llamó y capturas de los mensajes.
  4. Contale a tu familia. Así nadie más cae con el mismo truco.

Anotarme al taller